martes, 10 de agosto de 2010

Para comprender mejor el Himno Nacional Dominicano






A Miguel de Camps Jiménez el público do­minicano suele conocerlo como una de las personas que más conoce de Artes Gráficas, debido a sus estudios de maestría en las Escuelas Profesionales de Barcelona, Es­paña. Se ha destacado en el mundo del libro y ha repre­sentado al país en diferentes cónclaves internacionales. En ese campo, ha fundado dos editoriales, entre las que destaca la prestigiosa Editora Manatí. Es miembro fun­dador de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, de cuya directiva forma parte, y presidente de la Cámara Domi­nicana del Libro. En el pasado fue miembro de la Comi­sión Permanente de la Feria del Libro y presidente de la Asociación Dominicana de Industrias Gráficas y Afines.
Persona estudiosa, de Camps Jiménez posee una li­cenciatura en Derecho de la Universidad Tecnológica de Santiago, y actualmente está preparando su tesis de maes­tría en Historia Dominicana y del Caribe en la Universi­dad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Es coautor, junto a Mélida García, de una obra poco común: Antolo­gía de la literatura gay en la República Dominicana.
Hoy día el autor de la presente obra pertenece a la Academia Dominicana de la Historia en calidad de Miem­bro Colaborador. En ese campo prepara una obra sobre la vida y obra de Antonio Sánchez Valverde, destacada figura dominicana del siglo XVIII y autor de la ya clásica obra Idea del valor de la isla Española.
Aunque poseedor de un temperamento fuerte y ague­rrido, tal vez producto de su vida política y de manera especial cuando fue dirigente estudiantil en aquella con­vulsionada década de los 70, con apenas veinte y tantos años de edad, Miguel de Camps Jiménez es una persona altamente sensible que denota en sus exposiciones, arengas y diálogos un acentuado sentido del patriotismo.
Quizás esa situación, unida al hecho de que siempre ha estado ligado al área de la comunicación desde sus es­tudios iniciales de periodismo en la UASD hasta la actual presidencia de empresas televisivas y radiofónicas, lo ha llevado a percatarse de que la sociedad dominicana, muy especialmente su sector estudiantil básico y medio, tiene un alto déficit de conocimientos históricos y su amor a la Patria cada día se desvanece más.
He ahí el origen de la presente obra, Para comprender mejor el Himno Nacional Dominicano, con la que grata­mente nos sorprende Miguel de Camps Jiménez.
Escrito con un lenguaje sencillo y ameno, a base de preguntas y de útiles y valiosos glosarios, el libro de de Camps Jiménez, basado en las fuentes hemerográficas y bibliográficas disponibles, alcanza el objetivo didáctico que ha perseguido su autor: que el público en general, y especialmente el estudiantil, comprenda el origen del Himno Nacional, el significado de su letra y que cuando escuche el canto patrio haga conciencia de que la concre­ción en el tiempo de la nación dominicana ha sido la obra de miles y miles de dominicanos que han luchado, se han sacrificado y en múltiples ocasiones hasta han derramado su sangre para que hoy día podamos llamarnos como tales.
En esta obra el lector podrá conocer qué es un him­no y que, aparte del actual Himno Nacional, existieron otros himnos como los llamados de La Independencia y de Capotillo; quiénes fueron Emilio Prud’homme y José Reyes, autores de la letra y de la música respectivamente; cómo era el ambiente literario de las décadas finales del siglo XIX; cuándo se compuso nuestro himno; cuándo fue interpretado por primera vez y quiénes lo hicieron y las vicisitudes para que el mismo fuera declarado oficial en 1934.
Nuestro Himno Nacional, que como dice la Cons­titución de la República es “único e invariable”, ya posee con esta obra de Miguel de Camps Jiménez un valioso instrumento pedagógico que debe hacer posible que coti­dianamente se eleve el sentimiento dominicanista.
Gloria eterna a los creadores de nuestro Himno Na­cional: Emilio Prud’homme, de quien Max Henríquez Ureña dijo el día de su sepelio, el 21 de julio de 1932, que “pasarán los años, continuarán su curso los siglos y ya el eco de esa alma pura no se apagará”; y José Reyes, quien, al decir de Federico Henríquez y Carvajal, fue “el mortal glorioso que así acertó a interpretar, en ese himno, el pa­triotismo de sus conciudadanos”.

José Chez Checo
Historiador



5 comentarios:

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  2. Miguel de Camps acaba de publicar El himno nacional dominicano. Una obra que es, como se ve enseguida, fruto de una larga y minuciosa investigación histórica y lingüística, y que tiene un claro objetivo pedagógico.

    Por una parte, El himno nacional dominicano intenta crear contexto, situar cosas detrás de unas letras que todos conocemos pero pocos hemos pensado: pregunta ¿en qué contexto histórico, en qué medio social, nace el himno nacional? Nos transporta pues a los años 1880, y nos presenta el ambiente político y cultural de la época, nos habla de los autores y de su trasfondo social.

    El libro nos da también la historia de la oficialización, una buena cronología, y otra vez, estudios puntuales sobre momentos cruciales de esta historia.

    Por otra parte, la obra es un estudio literario completo de las letras del himno. Nos introduce en el género de los himnos nacionales, pasa a una concisa explicación del vocabulario (descubriendo de paso, indirectamente, cuán empobrecido es el lenguaje cotidiano de principios del siglo XXI), y termina con una interpretación cabal, estrofa por estrofa.

    Dijimos que la obra tiene un claro objetivo pedagógico. Está bien estructurado, ricamente ilustrado - destacaría en particular las fotos de Emilio Prud'homme, que disgustarán a más de uno de los aguerridos españolistas de la élite culturalista del país - y, respecto a su tamaño, bien manejable. Un manual de referencia obligada, para estudiantes y el público en géneral, y una lectura amena para todos al mismo tiempo.

    Rudolf W.

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  3. Muy bien escrito, me alegro que ustedes han tomado tanto tiempo y amor para practicar este tema.

    muchas gracias!

    Fernando E. Prud'homme

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  4. Muchas gracias. Es un tema que sin duda hoy más que nunca necesita ser estudiado y comprendido.

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  5. Apreciado MIguel, gracias por darle a la nación un libro de esta magnitud. Aplaudo tu gesto y me honra tu amistad. Abrazos de gratitud. César Sánchez Beras.

    beras.cesar@gmail.com

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